Confesiones de un sicario económico *
Libro escrito por John Perkins

Por:
Sergio Clavijo
 

(Comentario Publicado en la Revista Carta Financiera, ANIF, Junio-Agosto 2006).

Una cosa es que a uno lo retiren del cargo y, en retaliación, el personaje se “dispare” contra la institución que lo vio y ayudó a crecer profesionalmente –el caso de W. Easterly (2006) contra el Banco Mundial–, pero otra muy distinta es que el karma moral interno lleve a alguien a renunciar a su cómoda e interesante vida de banquero de inversión para proceder a denunciar el conspicuo mundo de la consultoría internacional. Pues bien, este último caso ha sido el de John Perkins, quien construyó una exitosa vida como consultor internacional durante más de tres décadas (1968-2004) y quien tuvo que batallarse internamente durante la última para lograr, finalmente, escribir este fascinante libro sobre su vida como “Economic Hit Man (EHM)” (... un sicario económico).

Aunque el lector bien puede cuestionar los sentimientos morales de Perkins (y la verdad en muchas ocasiones ese EHM en realidad no hace nada diferente que responder a los incentivos del mercado de la consultoría internacional), no cabe duda de que los relatos históricos ocurren con gran precisión y detalle. Esto reafirma, en cada pagina, que Perkins efectivamente estuvo allá, aunque él mismo no lograra entender (como lo reconoce a lo largo de todo el texto) la magnitud histórica de los eventos que protagonizaba, a saber:

  • El apuntalamiento del golpe militar del general Suharto (en 1968) a través del apoyo del Pentágono mediante proyectos de inversión que Perkins evaluó (y ayudó a sobredimensionar) desde su visita a Jakarta en el verano de 1971; Suharto y su familia permanecerían en el poder “corpocrático” hasta la crisis de 1997-1998;
  • Su experiencia como Peace Corps en la selva amazónica y petrolera de Ecuador (1968) y sus alianzas con USAID, el conocido Instituto Linguístico de Verano y el Banco de Desarrollo Asiático le permitieron ayudar a posicionar la firma MAIN no sólo en el sureste asiático (amenazado efectivamente por el comunismo), sino en el Medio Oriente, especialmente con el Sha de Irán. Perkins se paseaba como Chief Economist por todo el mundo, siguiendo el modelo de Robert McNamara, quien logró acomodar en corto tiempo los sombreros de presidente de la Ford, ministro de Defensa y presidente del Banco Mundial. Poco ha cambiado el alter ego de los asesores de las épocas de Kennedy respecto de los del actual Bush (donde el también viceministro de Defensa Wolfowitz acaba de empezar a ejercer como presidente del Banco Mundial). París ardía en 1968 por razones filosóficas y volvió a explotar en 2006, pero esta vez por razones de índole laboral; Washington lideraba en 1968 a través del Pentágono y de los Perkins, al igual que ocurre en el Afganistán-Irak-Irán de 2006. Casi nada nuevo bajo el sol.
  • Pero donde Perkins nos toca el corazón latino es, primero, con sus detallados relatos de lo que fue su conocimiento de primera mano del “Presidente Héroe de Panamá: Omar Torrijos”, quien asumió el poder en 1968 tras darle golpe de Estado a Arnulfo Arias, y, segundo, con su traumática experiencia con la política de nacionalización de hidrocarburos de Jaime Roldós (en 1979-1980), la cual le llenó la copa y lo llevó a renunciar ante su firma MAIN, habiendo conquistado cargos de alta dirección. A Perkins le impactó la honestidad intelectual de los dirigentes Torrijos-Roldós y se sintió incapaz de falsear sus informes o de insinuar programas de inversión que ni Panamá ni Ecuador necesitaban, pero que eran presionados por el Pentágono y las multilaterales.

Leer reseña completa.