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Entrevista
de Webpondo con el Ministro de Hacienda y Crédito
Público Dr. Roberto Junguito Bonnet
Webpondo:
¿Cuál era la situación de las finanzas públicas
cuando se inició el gobierno del Presidente Uribe?
¿Qué se ha hecho en los últimos seis meses para
corregir esta situación?
Roberto Junguito: Cuando se inició el gobierno
del Presidente Uribe la situación económica era
bastante compleja. Se observaba un pobre crecimiento
económico, altas tasas de desempleo, presupuestos
del 2002 y del 2003 desfinanciados, un severo
problema de inseguridad y una crisis de confianza
en la región. Adicionalmente, las finanzas del
sector público se encontraban debilitadas y la
deuda neta del sector público no financiero había
pasado de un equivalente de 39 por ciento del
PIB en 1999 a un estimado de 51 por ciento en
el 2002.
Ante esta situación, el nuevo gobierno actuó rápidamente
después de su posesión en agosto. Primero, se
aprobó un presupuesto austero para el 2003. Segundo,
en diciembre el Congreso aprobó un paquete importante
de reformas estructurales entre las que se destaca
la reforma tributaria. Tercero, el gobierno también
ha empezado a implementar un programa para reducir
y reestructurar la administración pública, y ha
avanzando en un plan de reforma al Estatuto Orgánico
del Presupuesto. Además, el Congreso aprobó la
iniciativa para someter un número de medidas políticas
y económicas en un referendo nacional, que generará
ahorros fiscales importantes.
A través de la consolidación fiscal, el gobierno
busca frenar la dinámica creciente de la deuda
pública y reducir la exposición de la economía
a los choques, ayudando de esta manera a promover
el crecimiento económico, el empleo y la equidad
social.
Adicionalmente, el gobierno está empeñado en fortalecer
la seguridad interna, la cual es vital para la
recuperación y la confianza en la economía. Este
objetivo no será perseguido a expensas de la estabilidad
macroeconómica, como está demostrado por el establecimiento
del impuesto al patrimonio, el cual producirá
alrededor de un punto del PIB para financiar las
necesidades de seguridad adicionales en 2002 y
2003.
WP: En debate reciente entre el Ministerio
de Hacienda y la Contraloría sobre la medición
del déficit, esta última argumentaba que siguiendo
la medición tradicional de caja, las cifras no
mostraban un ajuste fiscal entre 1999 y el 2001.
¿Qué opina usted de este tema? ¿Cree que en alguna
medida la nueva metodología para la medición del
déficit distorsionó el verdadero estado de las
finanzas públicas? ¿Qué se está haciendo para
corregir el problema?
RJ: Desde inicios de la década de los
noventa, la práctica internacional se ha ido moviendo
hacia una medición del déficit fiscal según operaciones
causadas. En Colombia, hasta finales de los noventa,
el déficit fiscal se midió como resultado exclusivamente
de operaciones que afectaban la caja. Sin embargo,
dado que esta metodología no recoge la totalidad
de las operaciones que pueden afectar el déficit,
nos hemos ido moviendo hacia un déficit de causación.
La gran crítica de la Contraloría es que la metodología
actual es un híbrido ente caja y causación. Por
este motivo, hemos estado trabajando con la Contaduría
General de la Nación para que con base en la información
de los registros contables en los balances de
todas las entidades públicas que esta entidad
recoge, en un futuro podamos tener una medición
del déficit según las prácticas comunes internacionales.
Así, la Contaduría estará en capacidad de suministrar,
de una manera coherente y oportuna, las cifras
básicas para calcular el déficit fiscal, o incluso
ser la entidad encargada de hacer la medición
oficial. .
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