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Diálogo
de Webpondo con el Contralor General de la República
Dr. Antonio Hernández Gamarra
Webpondo:
Primero que todo, gracias Dr. Hernández por recibirnos,
le agradecemos que nos haya regalado su tiempo
para este cuestionario.
Si uno pudiera resumir en unas cuantas frases,
¿cuál es el problema de las finanzas públicas?
AHG: Hacia principios de los años 90, el
gasto como proporción del Producto Interno Bruto
era cercano al 10%; hoy en día estamos cercanos
al 21%. Es decir, el gasto como proporción del
tamaño de la economía se ha dúplicado. Y, por
el contrario, los ingresos, pese a ocho reformas
tributarias, han crecido, solamente a partir de
los tres últimos años, lo equivalente a los nuevos
impuestos a las transacciones financieras y al
patrimonio, puesto que los impuestos tradicionales
(renta, iva y aranceles) se han mantenido casi
constantes como proporción del PIB. Subsiste un
enorme desbalance entre los ingresos y los gastos
del Gobierno Central, lo cual ha llevado a una
acelerada acumulación de deuda que, además, ha
estado generando un creciente pago de intereses.
La causa de todo ello es que existe una enorme
inflexibilidad en el gasto. Las normas de orden
constitucional hacen que el gasto sea muy inflexible
y, por tanto, el Gobierno Nacional se vea precisado
a endeudarse para cubrir casi todas sus necesidades
propias. En síntesis, exceso de gastos, inflexibilidad
presupuestal, deuda creciente, pago de intereses
crecientes, y, por lo mismo, un fenómeno de relativa
incontrolabilidad de la deuda, la cual se duplicó
con respecto al PIB en los últimos cuatro o cinco
años.
WP: ¿Qué papel juegan la recesión de finales
de los 90 y las causas que generaron esa recesión
en este problema de las finanzas públicas?
AHG: El menor ingreso agregado de la economía,
desde luego, genera menor recaudo y, en ese sentido,
desde el punto de vista puramente cuantitativo,
uno puede mirar que la caída en el ingreso o el
poco incremento de éste, está asociado a esa situación.
Sin embargo, hay que observar que el incremento
en los ingresos hasta fines del año 2000, por
sí mismo no ha contribuido a solucionar el problema
de las finanzas públicas. ¿Por qué? Porque el
Estado, en virtud de las reglas sobre transferencias,
cada vez que tenía un déficit de un peso, tenía
que generar ingresos por dos para que no se presentara
el déficit. Tenía que financiar dos pesos, porque
la ley sobre transferencias obligaba prácticamente
a transferir el 50% de los ingresos del Gobierno
a las regiones. Es un sistema perverso, en el
cual, a pesar de que usted hubiera ajustado los
ingresos, se veía abocado a hacer más gastos,
con independencia de la situación del Gobierno
Central.
Esa es una situación en la cual lo que falla esencialmente
es la estructura del gasto público. Con unas normas
en las que no importa cuál es la situación de
las finanzas del Estado Central, se tiene que
recurrir a más gasto y más endeudamiento. Y eso
es perverso. Esto se trató de corregir con el
acto legislativo 01 de 2000, desligando las transferencias
de los ingresos corrientes, pero la fórmula resultó
igualmente perversa, porque ahí se dijo: "usted
garantizará un crecimiento de las transferencias
con independencia de cuál sea la situación del
Gobierno Central", y eso es poco consistente para
tener un equilibrio fiscal razonable. .
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